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martes, 22 de abril de 2014

La marioneta de trapo


Gabriel García Marquez

Si por un instante Dios se olvidara de que soy una marioneta de trapo, y me regalara un trozo de vida, posiblemente no diría todo lo que pienso, pero, en definitiva, pensaría todo lo que digo. Daría valor a las cosas, no por lo que valen, sino por lo que significan. 

Dormiría poco y soñaría más, entiendo que por cada minuto que cerramos los ojos perdemos sesenta segundo de luz. Andaría cuando los demás se detienen, despertaría cuando los demás se duermen, escucharía mientras los demás hablan, y cómo disfrutaría de un buen helado de chocolate… 

Si Dios me obsequiara un trozo de vida, vestiría sencillo, me tiraría de bruces al sol, dejando al descubierto no solamente mi cuerpo, sino mi alma. 

Dios mío, si yo tuviera un corazón… Escribiría mi odio sobre el hielo, y esperaría a que saliera el sol. 

Pintaría con un sueño de Van Gogh sobre las estrellas un poema de Benedetti, y una canción de Serrat sería la serenata que le ofrecería a la luna. 

Regaría con mis lágrimas las rosas, para sentir el dolor de sus espinas, y el encarnado beso de sus pétalos… 

Dios mío si yo tuviera un trozo de vida… No dejaría pasar un solo día sin decirle a la gente que quiero, que la quiero. Convencería a cada mujer de que ella es mi favorita y viviría enamorado del amor. 

A los hombres, les probaría cuán equivocados están al pensar que dejan de enamorarse cuando envejecen, sin saber que envejecen cuando dejan de enamorarse. 

A un niño le daría alas, pero dejaría que él solo aprendiese a volar. A los viejos, a mis viejos, les enseñaría que la muerte no llega con la vejez sino con el olvido. 

Tantas cosas he aprendido de ustedes los hombres… He aprendido que todo el mundo quiere vivir en la cima de la montaña sin saber que la verdadera felicidad está en la forma de subir la escarpada. 

He aprendido que un hombre únicamente tiene derecho a mirar a otro hombre hacia abajo, cuando ha de ayudarlo a levantarse. 

Son tantas cosas las que he podido aprender de ustedes, pero finalmente mucho no habrán de servir porque cuando me guarden dentro de esta maleta, infelizmente me estaré muriendo...

viernes, 18 de abril de 2014

Murió Gabriel García Márquez

El escritor y periodista, premio Nobel de Literatura, tenía 87 años; falleció en la ciudad de México, donde vivía desde hacía más de tres décadas.

Murió Gabriel García Márquez

Afincado en México desde hacía más de tres décadas , el destacado escritor vivió sus últimos años retirado de la vida pública y en sus escasas apariciones prefirió no hacer declaraciones a la prensa.
El colombiano es considerado una de las principales plumas de la historia de la literatura en español y autor de algunas de las novelas más aplaudidas del siglo XX, como su obra cumbre, Cien años de soledad (1967).
Gabo o Gabito -como lo llamaban sus amigos y sus hermanos- recibió numerosos reconocimientos, además del Nobel, a lo largo de su carrera, entre los que se destacan: el Premio Dimitrov de Bulgaria, la Condecoración del Águila Azteca de México y la Orden Félix Varela de primer grado de Cuba. Asimismo la Universidad de Columbia le otorgó el doctorado honoris causa y el gobierno francés lo galardonó con la Legión de Honor.
Nacido en Aracataca, un pequeño municipio del departamento de Magdalena, el escritor experimentó desde muy chico su acercamiento al mundo de las letras.
Según él mismo contó en algunas entrevistas, se topó casi por casualidad con el clásico de la literatura Las mil y una noches , que sus abuelos tenían guardado. A partir de allí empezaría su amor por los libros y por la creación de mundos imaginarios.

Fuente: La Nación